¿Estás en un vínculo de dependencia emocional?

dependencia emocional
La dependencia emocional es un obstáculo para el desarrollo y bienestar personal. Las relaciones tóxicas, en general, fomentan lazos de sumisión de una persona hacia otra en un vínculo afectivo. Pueden ser amigos familiares o parejas. En este artículo, las claves para darte cuenta si te encontrás en alguna de estas situaciones y de qué forma podés empezar a alejarte.

Hablemos de dependencia emocional

¿Te suena? ¿Te resuena?

Te cuento.

Muchos vínculos comienzan (o terminan) dependiendo de la otra persona. 

Este sentimiento se basa en un temor profundo a la soledad; la idea de que esa relación termine, se torna terrible y provoca mucho sufrimiento.

Es muy común sentir estos padecimientos:

💔 Poner por delante las necesidades del otro antes que las tuyas.

💔 Angustiarnos por estar lejos.

💔 Precisar que aprueben tus acciones.

💔 Dificultad para elaborar situaciones de pérdida, sobre todo en el ámbito afectivo.

💔 Temor a la soledad.

💔 Pensamientos rumiativos en torno a la pareja.

💔 Desconfianza y celos excesivos.

💔 Dificultades para finalizar el vínculo, aunque sea insatisfactorio.

💔 Extrema sumisión.

💔 Baja autovaloración.

Poca cosa, ¿no?

Poder salir de estas situaciones, es complejo. 

Sentís que todo gira en torno a esa dependencia. Se vuelve normal y te asfixia lentamente. 

Te reconocés en ese estado, pero no podés soltar las cadenas.

Vas perdiendo y cediendo tu libertad y autonomía.

Terminar con un vínculo dañino puede ser la tormenta perfecta.

Pero hay salida. 

Existen mecanismos para alejarte de las relaciones tóxicas.

El contacto cero es una técnica que se utiliza para empezar a tomar distancia y restringir el contacto por un tiempo específico.

👉No hablar más con esa persona.

👉No contestar sus llamadas.

👉No escribirle ni responder sus mensajes.

👉No espiar sus redes sociales.

👉No hablar de esa persona con terceros.

👉Evitar su presencia en todo contexto.

👉No indagar información con amigos.

Cuando podés sostener por un tiempo estas restricciones, empezás a transitar el camino que conduce a casa.

A tu casa. A tu interior. 

Ojo, el recorrido está lleno de oscuridad y miedo.

Vas a mirar atrás mil veces y te tentarás con regresar a ese refugio colmado de grietas que parecía cobijarte. 

Pero no.

Este es un camino muy distinto.

Vas encontrando luces y nuevos abrigos.  

Y empezás a notar que sos capaz de avanzar en medio de la tempestad.

A lo lejos, ves una casa con una luz que te atrae y no sabés por qué, pero sentís que hace mucho tiempo estuviste allí. 

Es tu verdadero refugio. ❤️ 

¡SOS VOS!

En ese momento te das cuenta de que estabas privando al mundo de tu brillo.

Y ya no podés dejar de brillar.

¡Hasta la próxima! 
Marian Pérez

Marian Pérez

Lic. en Psicología M.N 57060 Especialista en trastornos de ansiedad y TOC Instructora de Mindfulness Directora de No Sos Tu Ansiedad

Deja un comentario

Accedé a mi Masterclass gratuita:

Ansiedad y ataques de pánico, ¿estamos hablando de lo mismo?

Si te suscribís a mi comunidad, mensualmente recibirás un email con contenidos relacionados a la ansiedad: como podés transformarla, encontrarte con vos, descubrir tu esencia y explorar tus potenciales.

Selecciona tu moneda